Una vez cuando estudiaba, leí, que la muerte es en esencia la falta de vida, y hoy sé, que la muerte no es otra cosa que la falta que me hace Tu vida.
No es necesario dejar de vivir para decirse muerto, creo que hay estados muy cercanos a ésta, definidos por la tristeza profunda, la carencia de sentidos que definan el porque de vivir.
Cuando me levanto por la inercia del día, cuando trabajo, cuando como y duermo y siento que cada día es más igual al anterior. Más, incluso más… flato de todo, más falto de vos; me pregunto quién murió, si tu o yo.
Porque tu vives en mí, en mis sueños, en mis recuerdos, en mis palabras. Habitas en mi cuerpo amalgamado con mi ser. Sin embargo, y como manifiesto del egoísmo innato del hombre, necesito verte, tocarte, sentirte, para saber que estas ahí. Soy víctima y prisionera de mis sentidos, y por tanto no me es suficiente el recuerdo.
La fugaz materia que compone la vida es tan etérea que se escurre entre mis manos, la llaman hechos, acontecimientos, hombres y nombres, pero no hay adjetivos para definir el vacío que deja tu ausencia.
¿Qué si estaba preparada? Claro que no. Te dije lo que sentía, y se me escuchaste, el susurro de un te amo resuena en el aire y se pierde y se esfuma y desaparece como todo, como todos…..
¿Qué si estaba preparada? Claro que no.
A veces me gusta recordar tus caras, pero con lujos de detalles, recordar tu barba blanca, el lunar del lado derecho de tu cara, el rulo de tu frente, el rasguño de tu cabeza calva. Pero lo que más me gusta es cerrar los ojos y sentir tu olor.
Tan sólo dos o tres veces tuve la suerte de soñar contigo, es lo más hermoso, cuando sucede no quiero despertar, y cuando por fin despierto fuerzo a mi mente a retener cada detalle, para recordarlo durante todo el día.
martes, 12 de agosto de 2008
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1 comentarios:
cuando hay dos minutos para recordar dos posibles te extraño...
...te extraño cuando me señalas con el dedo el futuro alla enfrente, diciendo no todo esta perdido...siempre estuve ahi...
recuerdo el cuerpo enorme...caliente...descendiendo sobre mi enseñandome a ser...a sentir a entender...receurd over como te ibas y la cama destendida despues enfriandose despacio... revuelto mi pelo negro mas alla del mar y la arena en el fondo del colchon...
yo te dejo un beso, vos elegis elegir...
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