Mar adentro me hizo mover todo por dentro.
Ese sentimiento de ahogo, las lagrimas que se aprietan en la garganta, antes de brotar tímidamente por los ojos.
Hace tiempo que no me pasaba esto con un película, tal vez sea porque el tema de la eutanasia es un tema que moviliza muchos sentimientos en mi.
Me toco vivir la hipocresía de algunos médicos, el engaño y la mentira y el sabor amargo del coctel final, que bajo la más grande de las hipocresías se administra a los enfermos terminales.
Ese que todos sabemos que existe, ese que tiene olor a morfina, ese que se repite bajito, por los pasillos entre túnicas y jeringas, del que nadie habla, pero el que todos conocemos.
Tal vez me estremecí hasta los huesos, sólo porque supe desear la muerte de quien más amaba, porque esa muerte era el único alivio posible, porque esa que tanto odiaba, esa que me atormentaba era la única que me podía dar la paz. La paz en el sentido más doloroso y menos egoísta, la paz pensando en él, en terminar con su dolor y en liberarlo de ese cascaron maltrecho, que lo aprisionaba y ahogaba cada vez más.
“le puedo dar esto cada 15 minutos, él no tiene que sufrir, puedo darle esto cada 15 minutos hasta que pase lo que tenga que pasar…….” Qué es eso, si no es ayudar a morir, pero sigamos siendo paquetes y llamémosle procedimiento médico, que así le gusta más a la gente…
Siento que vivir y morir son un derecho y con respecto a la ley que se voto entre la patética escena del parlamento el otro día, pienso que todo debemos poder decidir si llevar a delante o no un tratamiento médico, conociendo nuestras posibilidades de sobrevivir y bajo que condiciones.
7 comentarios:
¡Apareciste, gurisa!
Uy, no sabés lo que me pasó con esa película, que es tremenda.
Habíamos ido al cine con dos amigas, y las tres terminamos hechas pelota. Después nos fuimos a tomar algo, y nos encontramos con un amigo, que se acercó preocupadísimo, porque nos vio llorosas y de ojos hinchados!
Es cierto que remueve hasta lo más hondo. Y cuestiona. Y denuncia. Y plantea la dignidad como un derecho humano, en la vida y en la muerte.
Hola querida Vero qué gran sorpresa!! Me agrada que hayas visto esa película, te hace abrir los ojos en muchos sentidos. Y está rodada con sentimiento y pasión, aunque el tema que trata es desgarrador y sales un poquito desecho por dentro pero recompuesto para seguir más firmemente viviendo. Besos y abrazos!
Es tremenda película, yo la vía hace mucho ya pero me acuerdo todavía de muchas escenas, y los personajes estaban enormes.
Y sí, hay mucho que denunciar, y quizá haya que debatir, pero no entiendo los cuestionamientos que hacen ciertas personas cuando se trata de que hacer con la propia vida, y con el dolor propio. Ya no entiendo si es poder o miedo o qué.
Un abrazo!
Recuerdo esa película (de hecho la tengo por ahí).
Cada vez que la veo lloro muchísimo... pero de emoción mezclada con admiración por el personaje (magistralmente interpretado).
Esa determinación, esa defensa del derecho, obstinada, vehemente, pura.
Esa humildad para no sentirse representante de nada ni de nadie, más que de su propio padecimiento.
La escena de la discusión con el sacerdote es lo que más me removió, cuando el cura desde su postura oficialista le dice que la libertad sin vida, no es libertad y el personaje replica: la vida sin libertad, no es vida.
Respecto a nuestros patéticos representantes y su afán infantil por salir en los medios, prefiero no opinar.
De hecho, mientras ellos hacían esa estupidez... mientras estoy escribiendo esto, mientras tú lo lees, a alguien, en algún lugar de nuestro país, le están suministrando el famoso "cocktel".
Un abrazo
creo que en algún momento ya nos hemos cruzado, y por suerte ahora vuelvo a encontrarte, y en un tema tan difícil como el de tu post, que también lo he vivido bien de cerca...por eso puedo coincidir en todo con vos y con los comentarios en especial los de Raúl.
En cuanto a la película: sencillamente MAGISTRAL. un beso.
El domingo vi otra película impactante, "La escafandra y la mariposa", en la que se muestra un caso similar (un editor de la revista "Elle" que sufre un accidente vascular y queda totalmente paralizado pero consciente). Si podés, mirala, porque da un enfoque diferente del tema, pero igualmente conmovedor.
Hola Vero, a mí también me gustó mucho la película.
He visto que tu blog de TCA es ahora privado, ¿me mandas una invitación?
Besos.
Publicar un comentario en la entrada